Esther Martínez.
Con Colibrí. Puntos de sutura, el artista José Luis Puche (Málaga, 1976), nos muestra su propia catarsis artística. A través de una muestra realizada íntegramente durante el confinamiento y postconfinamiento representa la reconversión artística del hombre en tiempos de pandemia; una adaptación del artista a la nueva situación que le rodea.
La Universidad de Jaén reúne por primera vez una selección de obras, en su mayoría de pequeño formato, realizadas por el artista malagueño bajo este contexto. Estas obras fueron, en palabras del propio artista: «su forma de afrontar la melancolía en la que se sentía imbuido y a la vez una opción para superar la situación que se estaba viviendo».
A través de un trabajo minucioso, en el que emplea sobre todo carbón graso y lápiz de color, el artista nos muestra la dualidad vivida durante este tiempo, y lo hace reflejando en sus obras conceptos como: la tristeza y la esperanza, la muerte y la vida o la sombra y la luz.
Al acercarnos a la sala encontramos un discurso hilvanado con coherencia, un paseo suave por un trabajo cimentado en el dibujo y en el que José Luis Puche elimina en algunos casos todo el entorno que rodea al objeto, mientras que en otros envuelve las obras en una niebla que nos hace conscientes de ese halo de irrealidad en el que todos hemos estado sumidos.
La muestra de este artista puede verse hasta el 12 de noviembre en la Sala de Exposiciones de la Antigua Escuela de Magisterio de Jaén, en horario de lunes a viernes, de 10 a 14h y de 17 a 21h.























