Desde muy pequeña se interesa por el dibujo, especializándose en el tratamiento de figuras y rostros, analizando minuciosamente las expresiones para conseguir decir mucho con lo mínimo.
En su obra los personajes poseen un peso primordial en la composición y las oníricas atmósferas que genera potencian la expresividad de sus rostros, que funcionan como íntimos retratos psicológicos y adquieren una velada pero intensa dramaturgia.
Destaca su dominio del volumen a través de una línea firme y certera, su gusto por la síntesis en sus paletas de colores y su atracción por las gamas desaturadas y poco estridentes, ponderando la importancia del dibujo por encima del color.

22,8 x 26,1 cm
























