{"id":1462,"date":"2021-04-08T16:55:09","date_gmt":"2021-04-08T16:55:09","guid":{"rendered":"https:\/\/muvaclinares.es\/?p=1462"},"modified":"2021-04-19T16:45:34","modified_gmt":"2021-04-19T16:45:34","slug":"imagenes-de-lo-real-exagerado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/2021\/04\/08\/imagenes-de-lo-real-exagerado\/","title":{"rendered":"Im\u00e1genes de lo real exagerado"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #808080;\">Reproducimos en este art\u00edculo el comentario sobre la obra de Eusebio San Blanco escrito por el reputado cr\u00edtico art\u00edstico Javier Rubio Nomblot para el Cat\u00e1logo de la Exposici\u00f3n &#8220;Eusebio San Blanco: Sobre calapitrinches, menesterosas y otras formas menos oblongas&#8221; promovida en 2008 por la Obra Social de Caja de \u00c1vila.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1464\" aria-describedby=\"caption-attachment-1464\" style=\"width: 232px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1464\" src=\"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/El-Hormiga-Oleo-sobre-lienzo-35-x-27-cm-232x300.jpg\" alt=\"El Hormiga. \u00d3leo sobre lienzo. 35 x 27 cm\" width=\"232\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/El-Hormiga-Oleo-sobre-lienzo-35-x-27-cm-232x300.jpg 232w, https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/El-Hormiga-Oleo-sobre-lienzo-35-x-27-cm.jpg 659w\" sizes=\"(max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1464\" class=\"wp-caption-text\"><\/span> <span style=\"color: #808080;\">El Hormiga. \u00d3leo sobre lienzo. 35 x 27 cm<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Existen artistas con capacidad de realizar un trabajo maduro, tanto desde la creaci\u00f3n como desde la t\u00e9cnica pict\u00f3rica, a un tiempo que transmitir una mirada ir\u00f3nica del mundo a trav\u00e9s de sus obras. Belleza m\u00e1s all\u00e1 de la piel y del tiempo. Pues bien, uno de esos artistas es sin lugar a dudas Eusebio Sanblanco con la Galer\u00eda de retratos que recoge esta exposici\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Lo grotesco no implica necesariamente fealdad, a veces, tan s\u00f3lo desnudez del alma, categor\u00eda de acercarse a la belleza desde una cierta provocaci\u00f3n que no deja pasivo al espectador ni siquiera al propio objeto art\u00edstico. Un leve gui\u00f1o al esperpento para hacer m\u00e1s patente la realidad. Belleza desbordada que incluso podemos ver en los t\u00edtulos con los que el artista significa cada obra e incluso el t\u00edtulo de la propia exposici\u00f3n: \u201cSobre calapitrinches, menesterosas y otras formas menos oblongas\u201d juego picaresco donde la sensualidad colorea la imaginaci\u00f3n del creador.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Sin lugar a dudas estamos ante un espl\u00e9ndido retratista, pero tambi\u00e9n narrador y dramaturgo como apunta el poeta Juan Antonio Gonz\u00e1lez-Iglesias en el escrito que acompa\u00f1a este cat\u00e1logo: \u201cEusebio Sanblanco no es s\u00f3lo un excelente pintor, tambi\u00e9n un verdadero narrador y dramaturgo\u201d. Pues en sus retratos, los personajes nos empujan al encuentro con historias a trav\u00e9s de insinuaciones, susurros o descaradas miradas que no cejan de inducirnos en la trama de los relatos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Para Caja de \u00c1vila es una satisfacci\u00f3n presentar, en El Espacio Cultural Palacio Los Serrano, la obra de Eusebio San Blanco.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Podr\u00edamos proponer \u2013ingenuamente\u2013 que \u201clo real\u201d (un concepto huidizo, una sustancia esquiva y perpetuamente inacabada) se atisba a veces en la \u201crepresentaci\u00f3n\u201d que de \u201cello\u201d ofrece el arte (y en la \u201csimulaci\u00f3n\u201d que desarrolla la ciencia); y tambi\u00e9n \u2013c\u00e1ndidamente\u2013 que el \u201crealismo\u201d es una de las \u201cformas\u201d que adopta esta descripci\u00f3n parcial de los acontecimientos; e incluso precisar que por realismo entendemos \u2013as\u00ed lo pretend\u00edan, al menos, los artistas decimon\u00f3nicos que reinventaron el \u201cestilo\u201d\u2013 una renuncia a la \u201cidealizaci\u00f3n\u201d. Claro est\u00e1 que es imposible no \u201cidealizar\u201d (o \u201cideologizar\u201d) aquello que es objeto de observaci\u00f3n y representaci\u00f3n, ya sea para enfatizar algunas de sus particularidades o para minimizar su importancia; de ah\u00ed que, en la actualidad, se tienda incluso a renunciar \u2013en la medida de lo posible\u2013 a la \u201crepresentaci\u00f3n\u201d de algo y se desarrolle un arte de la simple \u201cpresentaci\u00f3n\u201d de lo real (a menudo, de su banalidad; pero, tambi\u00e9n, de aquello que tiene de m\u00e1s escabroso y abyecto; este es el eje que vertebra el famoso Retorno de lo real Fosteriano). Aun as\u00ed, la derogaci\u00f3n de la representaci\u00f3n \u2013atisbada ya por Duchamp hace noventa a\u00f1os\u2013 crea nuevos problemas, relacionados unos con el contexto en el que se desarrolla la \u201cmostraci\u00f3n\u201d (ser\u00eda \u00e9ste, el Museo o la Instituci\u00f3n, el que certificar\u00eda que lo real mostrado es \u201carte\u201d) y otros con el papel del artista, convertido unas veces en soci\u00f3logo, otras en etn\u00f3grafo, otras en animador o en parodia de s\u00ed mismo. Propongamos sin embargo \u2013en la estela de Virilio, Baudrillard y otros pensadores muy cr\u00edticos con el arte mostrativo\u2013, que la representaci\u00f3n de lo real a\u00fan es posible y necesaria y que las representaciones poseen ciertas virtudes (y defectos: \u201clo que ha estado en juego desde el principio ha sido el poder mort\u00edfero de las im\u00e1genes, asesinas de lo real, asesinas de su propio modelo\u201d, dijo Baudrillard), aunque admitamos \u2013algo que puede resultarles dif\u00edcil a muchos\u2013 que el arte \u2013pensemos en la literatura\u2013 no consiste ya s\u00f3lo en eso y que incluso es posible un arte que no representa. Entrar\u00edamos pues en el territorio de la \u201crepresentaci\u00f3n realista\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1466\" src=\"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Dolicocefala-rubia-Oleo-sobre-lienzo-46-x-38-cm-DETALLE-300x215.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Dolicocefala-rubia-Oleo-sobre-lienzo-46-x-38-cm-DETALLE-300x215.jpg 300w, https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Dolicocefala-rubia-Oleo-sobre-lienzo-46-x-38-cm-DETALLE-768x551.jpg 768w, https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Dolicocefala-rubia-Oleo-sobre-lienzo-46-x-38-cm-DETALLE-420x300.jpg 420w, https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Dolicocefala-rubia-Oleo-sobre-lienzo-46-x-38-cm-DETALLE.jpg 1020w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Pienso que Tom\u00e1s Llorens, cuando con ocasi\u00f3n de su espl\u00e9ndida y pol\u00e9mica exposici\u00f3n <i>Mimesis. Realismos modernos. 1918-45<\/i> (Museo Thyssen y Fundaci\u00f3n CajaMadrid, 2006; su \u00faltimo proyecto como director del museo) pobl\u00f3 las paredes de obras expresionistas (Grosz&#8230;) e incluso abstractas (Fautrier&#8230;), quiso demostrar que el \u201crealismo\u201d es fundamentalmente una actitud \u2013en aquel caso, un \u201cesp\u00edritu\u201d, el de entre-guerras\u2013 y que, efectivamente, es en la huida de la \u201cidealizaci\u00f3n\u201d (sea lo que esto signifique) donde podemos tratar de hallar algo de esa pasi\u00f3n por lo real que anida en cierta pintura y, concretamente, en la de Eusebio San Blanco. Aun a riesgo de simplificar en exceso el discurso del curador, dir\u00eda que para Llorens, aquellos \u201crealismos\u201d eran tales porque, distanci\u00e1ndose de las tendencias m\u00e1s formalistas y de las teor\u00edas de la abstracci\u00f3n dominantes, los artistas involucrados describ\u00edan su encuentro con la nueva realidad del mundo moderno en sus aspectos m\u00e1s vitales y cotidianos; de ah\u00ed que las figuras de Grosz, Beckmann, Dix, Schad o Solana brillaran en aquella exposici\u00f3n con especial intensidad (todos ellos, claro est\u00e1, nos remiten a la obra expresionista, ir\u00f3nica y cruel de Eusebio San Blanco) y que fueran precisamente los apartados dedicados a \u201cPasiones metropolitanas: Figuras en la ciudad\u201d, \u201cNuevos paisajes agr\u00edcolas, urbanos e industriales\u201d y \u201cEl artista frente a la Historia\u201d los que a la postre resultaran ser los m\u00e1s valorados y pol\u00e9micos de aquella soberbia exposici\u00f3n \u201cde tesis\u201d. Deber\u00edamos deducir que, por oposici\u00f3n a la representaci\u00f3n literal u objetiva de lo real que propugnan ciertos realismos, la exageraci\u00f3n, la deformaci\u00f3n propia del expresionismo, nos acercan a lo que nos importa de lo real (en cada momento, en cada encrucijada hist\u00f3rica); e incluso, si quisi\u00e9ramos ser radicales, podr\u00edamos decir que el \u201crealismo\u201d de raigambre existencialista (y tambi\u00e9n el fotorrealismo de ascendencia Pop), desde su frialdad y su neutralidad, nos informan precisamente de lo que no nos importa de lo real; de su piel vac\u00eda, de su existencia sin sentido, de su l\u00e1nguido devenir.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Gabriel Rodr\u00edguez ha se\u00f1alado que la obra de Eusebio San Blanco recorre \u201cel camino que va desde el realismo a la b\u00fasqueda de lo real\u201d: se tratar\u00eda por tanto de una b\u00fasqueda del sentido; y podr\u00edamos precisar que no es en el origen \u2013una naturaleza que se desarrolla sin necesidad de explicarse a s\u00ed misma\u2013 ni en el final de esa andadura \u2013el porqu\u00e9 de la vida, que ser\u00e1 siempre una construcci\u00f3n, una idea\u2013 donde se sit\u00faa una obra que es esencialmente inquietante y extra\u00f1a, sino en alg\u00fan punto a medio camino entre la apariencia y su negaci\u00f3n. Este artista \u2013cuya obra se edifica sobre el dominio de la t\u00e9cnica y un conocimiento exhaustivo de la anatom\u00eda y la expresi\u00f3n\u2013 explora ciertos intersticios, se sit\u00faa as\u00ed entre lo can\u00f3nico y lo monstruoso, lo veros\u00edmil y lo imposible, lo cient\u00edfico y lo po\u00e9tico: es la manipulaci\u00f3n \u2013sutil, en su caso\u2013 de lo real aparente la que desvela un sentido oculto. Paul Val\u00e9ry, en sus Escritos sobre Leonardo da Vinci, inicia as\u00ed uno de los m\u00e1s bellos cantos a la obra del maestro que se conocen: \u201cEste esp\u00edritu simb\u00f3lico guarda la m\u00e1s amplia colecci\u00f3n de formas, un tesoro siempre claro de actitudes de la naturaleza, una potencia siempre inminente y que crece seg\u00fan la extensi\u00f3n de su dominio. La constituyen una multitud de seres, de recuerdos posibles, la fuerza de reconocer en la extensi\u00f3n del mundo un n\u00famero extraordinario de cosas distintas y ordenarlas de mil maneras. \u00c9l es el due\u00f1o de los rostros, las anatom\u00edas, las m\u00e1quinas. Sabe de qu\u00e9 est\u00e1 hecha una sonrisa; puede ponerla en la cara de una casa, en los pliegues de un jard\u00edn; desgre\u00f1a y ensortija los filamentos del agua, las lenguas del fuego\u201d. Es imposible no evocar la figura del sabio cuando se examinan la trayectoria, la obra y el taller de Eusebio San Blanco. Pienso en sus pinturas primeras, unos peque\u00f1os y delicados temples que homenajean a la pintura flamenca (nos remiten, claro est\u00e1, al Bosco pero, tambi\u00e9n, al realismo m\u00e1gico o fant\u00e1stico de un Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez); en su tesis doctoral sobre la distorsi\u00f3n anat\u00f3mica, en su condici\u00f3n de profesor de Anatom\u00eda en la Universidad de Salamanca, en sus incontables estudios de la morfolog\u00eda del rostro, en su colecci\u00f3n de tipos y arquetipos humanos, en esa misma cabeza desollada que preside el taller ahora, cuando el artista se halla embarcado en la creaci\u00f3n de modelos destinados a la industria de la animaci\u00f3n en 3D&#8230;<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Como investigador de <i>semblantes desencajados<\/i> (San Blanco siente especial admiraci\u00f3n por el gran escultor alem\u00e1n Franz Xaver Messerschmidt, estudioso de los rostros de la locura, ocultista y poseso) y de anatom\u00edas imposibles (v\u00e9anse, por ejemplo, esos tondos en los que el rostro se ensancha para volverse totalmente circular), San Blanco se inscribe, adem\u00e1s de en las tradiciones expresionista y magicista, en la de lo grotesco (hay otros nombres en Espa\u00f1a: pienso en el Goya de los <i>Caprichos<\/i>, del que beben Solana y, luego, Mateos y G. Ochoa; hasta llegar a nuestros d\u00edas: Alcorlo, Salvador Mont\u00f3, Ignacio Berriobe\u00f1a&#8230;). Beatriz Fern\u00e1ndez Ruiz, en su <i>De Rabelais a Dal\u00ed<\/i>. La imagen grotesca del cuerpo, sostiene que, si bien esta \u201cpredilecci\u00f3n por lo deforme, entendido como capricho, extra\u00f1eza o monstruosidad\u201d (o tambi\u00e9n: \u201cen sentido figurado grotesque \u2013o <i>grotesk<\/i>\u2013 significa lo mismo que extra\u00f1o, no natural, aventuresco, caprichoso, gracioso, rid\u00edculo, caricaturesco y otras cosas por el estilo\u201d) se rastrea en El Bosco, Brueghel, Durero o Goya, \u201clo grotesco como categor\u00eda est\u00e9tica no se perfila con cierta nitidez hasta el siglo XIX, y a\u00fan entonces aparece \u00edntimamente revuelto con lo feo y lo c\u00f3mico, manteniendo, eso s\u00ed, las distancias respecto a lo bello o lo cl\u00e1sico. Antes del siglo XIX lo grotesco vive en el campo de lo marginal. Existe, y con una presencia llena de vitalidad, pero no est\u00e1 claro que se pueda considerar como arte: pertenece al carnaval, la decoraci\u00f3n, la caricatura, la parodia&#8230; Su presencia indica que estamos en los l\u00edmites de lo admitido como arte, exactamente en el lugar en que el humor se hace un hueco, y parece que s\u00f3lo quiere jugar, sin ninguna pretensi\u00f3n de seriedad\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">As\u00ed esta categor\u00eda, que nace como tal con \u201cla revisi\u00f3n de lo feo en el romanticismo alem\u00e1n\u201d (pi\u00e9nsese en Schlegel, por ejemplo), est\u00e1 por tanto estrechamente vinculada con el <i>Carnaval<\/i> y a la <i>Comedia<\/i>: \u201cJacques Callot (1592-1635) aparece por primera vez como modelo de lo grotesco en el Dictionnaire de Monet, de 1620, y a partir de esa fecha se asocian continuamente sus grabados con lo grotesco en los diccionarios y obras literarias. La fuente de su obra hab\u00eda sido el teatro italiano de la <i>commedia dell\u2019 arte<\/i>, conocido en su \u00e9poca como <i>commedia all\u2019\u2019 improvviso<\/i>; de nuevo un cruce entre teatro popular y grotesco, donde volvemos a encontrar una acci\u00f3n estereotipada\u201d. Es evidente que tanto la <i>commedia<\/i> y el <i>Carnaval<\/i> como el expresionismo (y la pintura extra\u00f1a de Eusebio San Blanco) son v\u00edas de conocimiento de cierta realidad humana subyacente a la que s\u00f3lo puede accederse mediante la exageraci\u00f3n y el exceso: \u201csi interpretamos la sorpresa como una congoja perpleja ante la destrucci\u00f3n del mundo, lo grotesco adquiere una relaci\u00f3n oculta con nuestra realidad y un fondo de \u201cverdad\u201d\u201d, se\u00f1ala Wolfang Kayser en Lo grotesco. Lo cual nos devuelve a \u201clo real\u201d, entendido como territorio subterr\u00e1neo en el que se agitan las pasiones y las intenciones ocultas (\u201clo que nos importa\u201d del mundo).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Pero, \u00bfcu\u00e1l es exactamente el mecanismo? Mijail Bajtin, en La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento: el contexto de Fran\u00e7ois Rabelais, precisa que \u201cel rasgo sobresaliente del realismo grotesco es la degradaci\u00f3n, o sea la transferencia al plano material y corporal de lo elevado, espiritual y abstracto\u201d. Para Bajtin, degradar \u201csignifica entrar en comuni\u00f3n con la vida de la parte inferior del cuerpo, el vientre y los \u00f3rganos genitales, y en consecuencia tambi\u00e9n con los actos como el coito, el embarazo, el alumbramiento, la absorci\u00f3n de alimentos y la satisfacci\u00f3n de las necesidades naturales\u201d. Es decir: una negaci\u00f3n de lo humano ideal y una b\u00fasqueda, no tanto de lo animal cuanto de aquello que alienta bajo la norma \u2013y el canon. Por eso \u201cel cuerpo grotesco \u2013contin\u00faa Bajtin\u2013, no tiene una demarcaci\u00f3n respecto del mundo, no est\u00e1 encerrado, terminado, ni listo, sino que se excede a s\u00ed mismo, atraviesa sus propios l\u00edmites. El acento est\u00e1 puesto en las partes del cuerpo en que \u00e9ste est\u00e1, o bien abierto al mundo exterior, o bien en el mundo, es decir, en los orificios, en las protuberancias, en todas las ramificaciones y excrecencias: bocas abiertas, \u00f3rganos genitales, senos, falos, vientres, narices\u201d. Este ser\u00eda pues el sentido de la deformaci\u00f3n anat\u00f3mica que practica Eusebio San Blanco y que es uno de los argumentos caracter\u00edsticos de su pintura: acortamientos y ensanchamientos, hinchazones y descolocaciones, tienden a conformar un cuerpo perpetuamente inacabado, que nunca ha podido ajustarse a canon alguno y que, en cualquier caso, es moldeado por la propia vida, por lo accidental, lo azaroso e inexplicable.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">De ah\u00ed que podamos decir que lo m\u00e1s sorprendente de esta pintura, de estos personajes que inventa Eusebio San Blanco y que pueblan su galer\u00eda bizarra, es que todos nos recuerdan a alguien. Son arquetipos \u2013y no formas ideales\u2013 hallados tras paciente b\u00fasqueda, el resultado de centenares de apuntes tomados en la calle, en las aulas o frente al televisor. Y probablemente sean las emociones \u2013el p\u00e1nico, la risa, el c\u00e1lculo&#8230;\u2013 lo que reconocemos en ellas. Su sensualidad esperp\u00e9ntica es la de ese aliento de lo humano que, parad\u00f3jicamente, abomina del artificio.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Javier Rubio Nomblot<\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reproducimos en este art\u00edculo el comentario sobre la obra de Eusebio San Blanco escrito por el reputado cr\u00edtico art\u00edstico Javier Rubio Nomblot para el Cat\u00e1logo de la Exposici\u00f3n &#8220;Eusebio San&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1466,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,272,287],"tags":[293,288,292],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Dolicocefala-rubia-Oleo-sobre-lienzo-46-x-38-cm-DETALLE.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1462"}],"collection":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1462"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1462\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1666,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1462\/revisions\/1666"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1466"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}