{"id":1309,"date":"2021-04-02T08:41:22","date_gmt":"2021-04-02T08:41:22","guid":{"rendered":"https:\/\/muvaclinares.es\/?p=1309"},"modified":"2021-04-02T04:49:44","modified_gmt":"2021-04-02T04:49:44","slug":"manual-para-viajeros-que-se-llevaron-lo-que-no-era-suyo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/2021\/04\/02\/manual-para-viajeros-que-se-llevaron-lo-que-no-era-suyo\/","title":{"rendered":"Manual para viajeros que se llevaron lo que no era suyo"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_1310\" aria-describedby=\"caption-attachment-1310\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1310\" src=\"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Arrocabe-recuperado-300x166.jpg\" alt=\"Arrocabe recuperado\" width=\"300\" height=\"166\" srcset=\"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Arrocabe-recuperado-300x166.jpg 300w, https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Arrocabe-recuperado.jpg 613w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1310\" class=\"wp-caption-text\">Arrocabe recuperado<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">Richard Ford lleg\u00f3 a Espa\u00f1a buscando un clima saludable para su esposa Harriet y los tres a\u00f1os que pas\u00f3 en Andaluc\u00eda, entre Sevilla y Granada, cambiaron su vida y su mirada para siempre. Ford public\u00f3 <\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>A hand-book for travellers in Spain and readers at home<\/i><\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"> en 1845, doce a\u00f1os despu\u00e9s de abandonar la Alhambra. Cuando se march\u00f3 de Espa\u00f1a llevaba consigo los cuadernos que conformar\u00edan su c\u00e9lebre <\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>manual para viajeros<\/i><\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">, una notable colecci\u00f3n de libros espa\u00f1oles, obras de Murillo, Zurbar\u00e1n y Francisco Ribalta que hab\u00eda conseguido en Sevilla y un arrocabe, un friso de madera de la torre de las Damas, del palacio de El Partal, felizmente devuelto estos d\u00edas por sus descendientes.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">La historia de Ford en Andaluc\u00eda y la cr\u00f3nica de c\u00f3mo aquella pieza ha vuelto a la Alhambra ciento ochenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s es digna de ser narrada con detalle. Todo comenz\u00f3 en 1830. Richard Ford era ya entonces un acaudalado diletante que hab\u00eda estudiado en Oxford la carrera de Derecho, pero que nunca hab\u00eda ejercido. Entre las exigencias de un despacho y la posibilidad de viajar por toda Europa eligi\u00f3 lo segundo. En 1824 contrajo matrimonio con Harriet Capel, hija \u00fanica del conde de Essex. El delicado estado de salud de su mujer lo convenci\u00f3 de la necesidad de cambiar de aires. En oto\u00f1o de 1830 el joven matrimonio desembarc\u00f3 en Gibraltar en compa\u00f1\u00eda de sus tres hijos y busc\u00f3 residencia en Sevilla. Hasta 1833 los inviernos los pasaron en la capital hispalense y los veranos en Granada. El idilio del matrimonio con la Alhambra comenz\u00f3 nada m\u00e1s llegar a la ciudad. En Inglaterra, el diplom\u00e1tico Washington Irving y el duque de Wellington les hab\u00edan hablado del hechizo de aquel lugar, de las leyendas que pend\u00edan sobre \u00e9l, de la embaucadora emoci\u00f3n que a\u00fan transmit\u00eda la \u00faltima gran casa real hispanomusulmana. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">Se conoce la mirada despierta e incisiva de Richard Ford gracias al retrato que le hizo en Sevilla Jos\u00e9 Mar\u00eda Dom\u00ednguez Insausti, padre del poeta Gustavo Adolfo B\u00e9cquer. En la Alhambra la familia se instal\u00f3 en un primer momento en la fonda del Gobierno, pero pronto obtuvo permiso para residir en las habitaciones sobre el Mexuar y al lado del Cuarto Dorado. Antes de abandonar Granada, Ford durmi\u00f3 junto al palacio de los Leones, en la sala de los Reyes, y en la denominada casa S\u00e1nchez, en el palacio de El Partal y la torre de las Damas donde alguien arranc\u00f3 al arrocabe nazar\u00ed que el viajero ingl\u00e9s se llev\u00f3 consigo a su pa\u00eds natal.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">En aquellos a\u00f1os la Alhambra exhalaba orientalismo. Son los tiempos en que la dibujan Girault de Prangey y John Frederick Lewis, y que la miden con calculada mirada matem\u00e1tica los arquitectos Owen Jones y Juley Goury. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">Con los ba\u00fales a\u00fan sin deshacer, ya en Inglaterra, Richard Ford decide dos cosas: Separarse de modo amistoso de su esposa Harriet y establecerse en una casita en Exeter, ciento setenta y tantas millas al oeste de Londres. Con los a\u00f1os mandar\u00e1 construir un peque\u00f1o pabell\u00f3n de verano de estilo morisco donde se encerrar\u00e1 para escribir su <\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>manual<\/i><\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">. Son los a\u00f1os en que George Borrow regresa de Espa\u00f1a con la idea de escribir su <\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>biblia<\/i><\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"> y cuando su editor John Murray lo anima a que lleva a papel sus vivencias en nuestro pa\u00eds. Persuadido a hacerlo, Ford se enclaustra hasta dar por bueno un primer manuscrito que entrega en Londres. Podado por su extrema extensi\u00f3n, el <\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>manual<\/i><\/span><\/span><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"> es al fin editado en 1845 y recibe el aplauso general de la cr\u00edtica y el p\u00fablico. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #232323;\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">El trabajo de Richard Ford es impagable para conocer la mirada despierta que un extranjero guarda en la primera mitad del siglo XIX de aquella Espa\u00f1a malherida que a duras penas consigue ponerse en pie tras la devastaci\u00f3n de la guerra de la Independencia contra los franceses. En la mirada de Ford est\u00e1 tambi\u00e9n esa odiosa condescendencia supremacista que los ingleses han vertido tantas veces a lo largo de su historia, esa altaner\u00eda por la cual \u201caquel curioso pa\u00eds, que oscila entre Europa y \u00c1frica, entre la civilizaci\u00f3n y la barbarie\u201d es el mismo que despierta toda suerte de inter\u00e9s por ser \u201cun Oriente cercano y confortable\u201d cuya idea compart\u00eda buena parte de la Europa de entonces. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">A pesar de cierta tendencia digresiva y epigram\u00e1tica, el <\/span><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>manual de viajeros<\/i><\/span><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"> de Ford es un texto extraordinario, pulido y bien hilvanado, certero, descriptivo y can\u00f3nico para el estudio del romanticismo viajero. Fue escrito en un tiempo de severa depresi\u00f3n nacional. La despreocupaci\u00f3n de la que hicieron gala los borbones por el hecho de que los marqueses de Mond\u00e9jar y condes de Tendilla no apoyaran a la dinast\u00eda francesa durante la guerra de Sucesi\u00f3n aboc\u00f3 a la ruina al monumento granadino. Las \u201cb\u00e1rbaras y depravadas\u201d consecuencia de la guerra de la Independencia, como con tanto acierto subraya el alhambr\u00f3logo Jes\u00fas Berm\u00fadez, una de las mayores autoridades mundiales en el estudio del conjunto granadino, llev\u00f3 a que errabundos como Washington Irving denunciaran su estado ruinoso y el gobierno de la \u00e9poca, enrojecido de verg\u00fcenza, comenzara a tomar cartas en el asunto. Las tibias (e inservibles) medidas de protecci\u00f3n no sirvieron de nada. El expolio que padeci\u00f3 el monumento continu\u00f3. Varias d\u00e9cadas despu\u00e9s, en 1875, el bar\u00f3n Charles Davillier a\u00fan denunciaba en su libro titulado <\/span><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>L\u2019Espagne <\/i><\/span><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">ese viejo vicio ingl\u00e9s tan propenso al latrocinio: \u201cLlegar\u00e1 un momento en que no quede ni uno solo de estos bellos azulejos de cer\u00e1mica. En una de las salas de la Alhambra vimos cierto d\u00eda un ingl\u00e9s que se divert\u00eda en arrancarlos del muro, y que no se turb\u00f3 por nuestra llegada, como si estuviera haciendo la cosa m\u00e1s natural del mundo\u201d. El grabador Gustave Dor\u00e9 que lo acompa\u00f1aba dibuj\u00f3 el momento en una de las ilustraciones m\u00e1s conocidas (y exasperantes) de aquel volumen conjunto. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">Pero no hay que remontarse a Davillier para hallar denuncias de similar naturaleza. El propio Richard Ford escribi\u00f3: \u201cArrancaron gran parte del z\u00f3calo de azulejo que rodea los patios de la Alberca y otros, vendi\u00e9ndolos a tahoneros y cocineros\u201d. Ford carga las tintas contra los corruptos gobernadores de la Alhambra con los que trat\u00f3 durante sus veranos en Granada. En su texto acusa: \u201cLos nuevos dirigentes locales saquearon la Alhambra, arrancaron las cerraduras y cerrojos, llev\u00e1ndose todo para su provecho, y luego, como buenos patriotas, informaron de que los franceses no hab\u00edan dejado nada\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">Pero estas acusaciones no impidieron que Richard Ford dejara su firma, adem\u00e1s de en el libro de visitas que Irving hab\u00eda inaugurado antes de su marcha, en la taza de la fuente de los Leones \u2014la <\/span><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"><i>Sancta Sanctorum<\/i><\/span><span style=\"font-family: Cambria, serif;\"> de la Alhambra\u2014 o en el sal\u00f3n de Comares. Y a la vista de la restituci\u00f3n del arrocabe tampoco parece que le vencieran los escr\u00fapulos a la hora de volver a Inglaterra con su particular trofeo alhambre\u00f1o. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">No es posible enjuiciar la historia con la mirada que hoy poseemos. Pero la historia de Richard Ford ha tenido un final feliz. Entre el afecto y el desafecto que el viajero dec\u00eda tener por nuestro pa\u00eds se ha impuesto, por fortuna, lo primero. Sus descendientes dieron a conocer el oto\u00f1o del pasado a\u00f1o que estaban dispuestos a devolver al Patronato de la Alhambra y Generalife el arrocabe nazar\u00ed, la delicada pieza de carpinter\u00eda que a modo de friso decorada con moc\u00e1rabes sostiene la armadura de la torre de las Damas de El Partal. La pieza es de \u00e9poca de Muhammad III (1302-1309) y fue devuelta en buen estado de conservaci\u00f3n, eso s\u00ed, con una capa de purpurina dorada que ser\u00e1 eliminada en breve para intentar hallar los colores originales de la pieza. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">El arrocabe ha sido devuelto gracias a la generosidad de los hermanos Francis V. y Richard A. Ford, descendientes directos del viajero ingl\u00e9s. Cuando anunciaron su devoluci\u00f3n, el Patronato de la Alhambra y Generalife, que dirige Roc\u00edo D\u00edaz, comenz\u00f3 a trabajar en el traslado. Un equipo especializado en transportes de obras de arte cruz\u00f3 el canal de La Mancha para recoger la pieza. A pesar del Brexit, a pesar de la salida del Reino Unido de la Uni\u00f3n Europea, no han existido problemas administrativos en el traslado. La pieza ya descansa en su casa, del lugar del que jam\u00e1s debi\u00f3 de salir. \u201cEstamos ante un hito en la historia de la Alhambra \u2014ha dicho la directora Roc\u00edo D\u00edaz\u2014, una pieza que ofrece una reflexi\u00f3n sobre el pasado muy interesante y que nos ayuda a repensar el momento actual del monumento\u201d. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">Ahora el personal t\u00e9cnico del Patronato lo estudia con mimo y detenimiento, diagnostica su estado y proceder\u00e1 en breve a su restauraci\u00f3n. No se sabe cu\u00e1l ser\u00e1 su futuro. Hay dos opciones: O exponerlo en el Museo de la Alhambra o restituirlo a su lugar original en la torre de las Damas, en el tabl\u00f3n desnudo que Leopoldo Torres Balb\u00e1s dej\u00f3 en 1924 durante su ejemplar restauraci\u00f3n de El Partal. Hay un precedente para tener en cuenta: Cuando hace una d\u00e9cada los doce leones fueron restaurados no se dud\u00f3 un segundo en que una vez terminadas las tareas de limpieza fueran devueltos a su taza, su patio y su palacio.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria, serif;\">Que el arrocabe haya regresado a la Alhambra es una noticia de extraordinaria fortuna. La paradoja es que muy cerca del lugar del que fue arrancado se halla el Observatorio de El Partal, donde el alem\u00e1n Arthur von Gwinner vivi\u00f3 hasta marzo de 1891 en que cedi\u00f3 al Estado el inmueble. Pero antes de volver a Alemania cometi\u00f3 la perversidad de desmontar su techo de madera, uno de los m\u00e1s bellos ejemplos de la carpinter\u00eda art\u00edstica nazar\u00ed. A principios del siglo XX la armadura apareci\u00f3 en Berl\u00edn y hoy luce entre las piezas m\u00e1s deslumbrantes de la colecci\u00f3n de arte isl\u00e1mico del Museo de P\u00e9rgamo. Y es que muchas veces, m\u00e1s de las deseadas, la historia est\u00e1 escrita con injusta caligraf\u00eda. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Publicado por primera vez en <a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/andalucia\/2021\/01\/30\/60143738fdddffa0388b4598.html\">El Mund<\/a>o el 30 de enero de 2021<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Richard Ford lleg\u00f3 a Espa\u00f1a buscando un clima saludable para su esposa Harriet y los tres a\u00f1os que pas\u00f3 en Andaluc\u00eda, entre Sevilla y Granada, cambiaron su vida y su&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1311,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[272],"tags":[274,279,277,278],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/muvacandalucia.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Richard_Ford_y-La-Alhambra.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1309"}],"collection":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1309"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1359,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1309\/revisions\/1359"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/muvacandalucia.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}