57 Mar Rubín de Celis

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57
Autora: Mar Rubín de Celis
Título: Retrato de José Mª Clemente
Dimensiones: 60 x 40
Técnica: dibujo sobre  papel continuo
ALGO QUE RECORDAR SOBRE D. MIGUEL PÉREZ AGUILERA
Cuántas palabras se quedaron en el tintero…
Folios y folios escritos a mano con tinta azul con varias plumas desgastadas, rotas de emborronar cientos de papeles, porque era importante lo que llevaba entre manos. Era algo que recordar para ser sellado con tinta indeleble, como un documento ante notario para que no desapareciera con el paso del tiempo.
Sobre todo, no podía permitir que toda la confi anza que D. Miguel depositó en mí al entregarme parte de su vida en multitud de documentos e imágenes, se viera olvidada, convirtiéndose en páginas abandonadas y amarillentas como un trabajo más de clase.
Al mismo tiempo, había muchas cosas por decir y por  organizar, lo que suponía una enorme responsabilidad, que incluso me llegó a parecer grande aquel trabajo, por su gran generosidad al cederme tanta información. Realmente yo estaba aturdida y emocionada, al verle tan ilusionado con aquel proyecto, del que apenas se reservó nada para sí mismo.
Ante todo, tengo que mencionar que el principio de mi tesis doctoral se remonta a 1984. Me encontraba en el cuarto curso de mis estudios en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla y fue en la asignatura de Historia de la pintura, dirigida por el profesor D. Manuel Ferrand, donde tuvo su origen.
Aquel profesor nos propuso, como último trabajo, que conociéramos el panorama del arte español contemporáneo a través de un estudio de un pintor de aquel momento.
Además, por aquel entonces, D. Manuel padecía una nfermedad terminal, y aunque me impactó su delgadez, fue su vitalidad, su entrega y entusiasmo en la forma de impartir su docencia, lo que me llevó a cuestionarme mi responsabilidad como persona y alumna. Básicamente,
él lo estaba dando todo y yo tenía que corresponderle.
Alguien me dijo una vez que las cosas estaban ante la vista de todos, pero que no todos tenían la misma capacidad de ver todas las cosas. Es ese el motivo por el que me atreví a dar el primer paso para solicitar el permiso al profesor Ferrand de investigar la trayectoria de D. Miguel.
Hasta ese momento, nadie había tratado la biografía artística, docente y personal de este gran maestro, como trabajo de investigación.
De tal forma, que al ser conocedora de su andadura por sus aulas, del prestigio y su exigencia como profesor de Dibujo del Natural, me acerque a D. Miguel para proponerle que fuera él mismo el protagonista de aquel trabajo de clase. Afortunadamente, D. Miguel aceptó aquella proposición. Y por medio de unas conversaciones largas como docente y otras con acento familiar y paternalista, me fue mostrando su vida.
Finalmente, aquel trabajo concluyó con matrícula de honor y con un viaje maravilloso e inolvidable con Cristina Pérez Aguilera en el mes de Julio a Italia.
Para ser sincera, realmente no recuerdo bien si fue D. Manuel, o el mismo D. Miguel, quien me sugirió que profundizase un poco más en ese trabajo de clase y lo presentase como tesina o trabajo de investigación de fi nal de carrera y que reservase cierta información para ampliarlo
y defenderlo posteriormente como tesis doctoral.
Efectivamente, así ocurrió, y a fi nales del curso de 1985-86 presenté mi tesina con el título “Apuntes sobre la vida y la obra de D. Miguel Pérez Aguilera”.
Asimismo, entre todos los documentos que me entregó para la ampliación, se encontraba su tesis y sus propios escritos basados en su docencia y metodología del dibujo, que dado su importancia y volumetría lo reservé para exponerlos en mi tesis doctoral. Realmente tuve la sensación de que había heredado un gran tesoro y estaba en deuda con el maestro.
Más tarde, el 27 de Septiembre de 1993, defendí mi tesis doctoral, con un trabajo de investigación, de cuatro volúmenes, titulado “Un
maestro y un pintor en Sevilla, Miguel Pérez Aguilera y su obra” con la obtención del premio extraordinario de doctorado.
En cierto modo, hice realidad aquel objetivo que me propuse con D. Manuel Ferrand, de conocer a un gran artista, pintor y maestro de generaciones como D. Miguel, que llegó a convertirse en el norte de otros grandes artistas, que hoy le rinden homenaje en agradecimiento a su labor.
Por lo que, gracias D. Manuel y gracias D. Miguel, por dejarnos vuestras huellas en herencia. En vuestras enseñanzas del camino del conocimiento del saber y, en cierta manera, de la vida. De nuevo, Gracias.
Mar Rubín de Celis

Él mismo se define en su cuenta de Twitter como "Maestro por profesión, periodista aficionado y novelista del montón". Jubilado tras ejercer durante 32 años sus labores docentes en diferentes Centros de Andalucía, Ordóñez se plantea un nuevo desafío capaz de dar un cambio radical a su desempeño profesional: la gestión de un "Museo" virtual con el que dar su lugar al Arte Contemporáneo.

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