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Autor: Luis Manuel Fernández
Título: Itinerantur
Dimensiones: 70 x 50 cm
Técnica: Carbón sobre papel gris
ITINERANTUR
Luis Manuel Fernández, en viaje con don Miguel, mi maestro.
No resultaría en absoluto difícil hablar de admiración ante el recuerdo de don Miguel Pérez Aguilera. Mas es de afecto, lo que yo quisiera expresar en estas pocas líneas, que acompañan a mi obra de homenaje: itinerantur. Viajando, pues como la de un compañero de viaje por los senderos del arte de la pintura, lisos a veces y a veces pedregosos, siento la relación de este maestro, que fue para mí como un padre, además de un buen amigo. En mis primeros pasos en el mundo del arte, siendo yo un pintor apasionado y novel,
que se adentraba como en un laberinto donde cada camino podía ser justo o equivocado, erraba por la inexperiencia al ir en busca del color y acabar en tinieblas o dirigirme hacia la luz con impacientes pinceladas y en mi precipitación encontrarme solo en torno la oscura umbría. En esos fallos de diletante es solo quien conoce bien el camino, el único que te puede ayudar, aunque no sea mansa la mano que te tienda y llegues a sentir dolor en tu aún no bien moldeada vanidad. En gran medida valoro de aquellos años la maestría de
don Miguel, que corregía mi obra destrozándola sin piedad, si no era buena, al mismo tiempo que me animaba a mí, el autor, a descubrir en mi interior toda la luz que podía pasar del pincel al lienzo guiado por mis manos. Al igual que siendo el mismo un paisaje, se nos presenta cambiante al correr junto a las ventanillas de un tren, así estuvo don Miguel a mi lado en distintos momentos de mi vida: en mi aprendizaje, ejercitándome, en mis exposiciones, prestándome relevancia con su sola presencia, en mi boda, acompañándonos él y Salud, su mujer, a Blanca y a mí como un cercano familiar. Por ley de vida, siendo él mucho mayor que yo, nuestro viaje en compañía hubo de concluir al llegar él a esa estación, a la que nada se lleva consigo. Todo lo que hizo como artista, como maestro, como ser humano, nos lo legó. Y por lo que para mí supuso, mi agradecimiento a don Miguel será siempre inmenso.
Luis Manuel Fernández
Itinerantur
Carbón sobre papel gris























