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Autor: Alfonso Cintado
Título: Pas de deux, 2019
Dimensiones: 2 piezas de 45 x 32 cm
Técnica: crayón blanco y negro en impresión fotográfica
Año 1994: Cursos de verano de la Complutense. San Lorenzo del Escorial. Entre botes de pintura, brochas y papelotes, otra voz tonante me interpela: “¿Qué tal por Sevilla? ¿Y Don Miguel, sigue allí?”. Es Luis Gordillo, que comparte timbre y prognatismo mandibular con el catedrático emérito. Y me cuenta su experiencia y su reconocimiento hacia Don Miguel, mientras toma interesado mi libretilla de
apuntes y deja a un lado distraído mis amagos con la brocha torpe sobre raquíticas cartulinas. -“Aquí está el germen de todo, aquí tienes un tesoro”. Así que yo, ni tonante ni prognático, de un Maestro a otro, rebotando como bola de futbolín, recibo solemne el Sacramento de la Unción Didáctica. -“Atrévete, coño”. Y se va. No con abrigo de paño, sino en camiseta y vaqueros. En su figura aún imponente reconozco la estirpe aguileriana.
Año 2000. Una Galería en Sevilla. Otro rebote con carambola.
José Luis Mauri -clase, categoría y elegancia encarnada en
profesor- me introduce al Maestro. Compartimos exposición colectiva e inconformismo gruñón.
Año 2006. Escuela de Arte de Úbeda. Vengo tristón y neobarroco de ver una retrospectiva de D. Miguel en el Hospital de Santiago.
Hace dos años ya que entregó la paleta. Ahora soy yo el que se abre paso entre caballetes, recordando aquella coreografía didáctica.
Como orondas mamuschkas, hay un profesor dentro de
otro. ¿Y yo?, ¿Habrá un alien didáctico dentro de mí? ¿O seré la mamuschka chiquitita – esa maciza y tan mal pintada-, sin nada ya dentro?
Dubito ergo sum.
Las huellas que nos dejan, las huellas que dejamos, son
trazos de carbón bien fi jados con la laca etérea de la memoria.
Profesor Escuela de Arte























